Qui som Accés als nostres articles Materials i documents Fòrums de debat Contacta amb el col·lectiu Enllaços que recomanem Índex del web Convocatòries, mogudes, manis, activitats...
[cap convocatòria]

Web optimitzat per a qualsevol navegador que acomplisca els estàndars del W3C

Contacta amb el webmaster.

Documents i materials
Publicat el 2 - 11 - 1987 a Hoja del Lunes (València)

Los científicos denuncian la inexistencia de política medioambiental

Eduardo Peris Mora - Universitat Politècnica de València

Todos coinciden en que la situación es muy preocupante

El medio ambiente sigue siendo la asignatura pendiente de las administraciones, pese a que en los últimos dos años se haya conseguido algunos logros. La inexistencia de una política medioambiental queda patente, al margen de que se produzcan actuaciones políticas, en el análisis de la problemática medioambiental que en esta misma página realiza un grupo de científicos, para quienes las escasas mejoras conseguidas responden simplemente a una voluntad, pero sin que ello signifique que exista una política como tal, de la que todavía se carece.

La falta de un organismo administrativo que unifique la gestión y actuaciones de materia medioambiental, la primicia de las ansias de rentabilidad por encima de las intenciones de salvaguardar nuestro entorno, son algunas de las premisas que utilizan los ocho científicos entrevistados para concluir que estamos en una alarmante situación en la que los elementos que más sufren nuestra contaminación son el aire y el agua, indispensables para la vida. Junto a ello, el convencimiento de que, además de carecer de política medioambiental, las actuaciones hechas no tienen visión de futuro.

Entre otras conclusiones, los datos aportados por algunos de ellos hacen evidente la realidad de que los primeros afectados somos nosotros, y en ciertos casos, como el de los plaguicidas, de la forma más directa. La Comunidad Valenciana utiliza entre un 30 y un 40 por 100 del volumen total de plaguicidas en España. Este dato es aportado, como puede leerse más abajo, por una de las fuentes más dignas de crédito en materia agraria: Luís Navarro, director del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias, quien además expone que la legislación existente no aporta los mecanismos suficientes para controlar de forma real el uso de tales plaguicidas.

Al margen de la polémica que mantienen las administraciones con los grupos ecologistas, HOJA DEL LUNES ha querido abrir sus páginas a un colectivo que hasta ahora no se ha pronunciado con mucha frecuencia sobre la problemática medioambiental, pero que es, en definitiva, el que mejor la conoce. Los ocho científicos escogidos pertenecen a distintas especialidades, desde las cuales han investigado o investigan directamente en distintos apartados medioambientales. Sus palabras están destinadas a hacer un análisis del estado de de nuestro entorno, sus perspectivas y la postura oficial sobre el problema.

ROSA MIRACLE (Catedrática de Ecología de la Universitat de València)

En mi opinión, en la Comunidad Valenciana se dedica muy poco esfuerzo a la conservación del medio ambiente. En primer lugar, apenas se cumple la regulación o depuración de las aguas residuales e industriales, así como de la contaminación atmosférica y acústica, lo que en la mayoría de los países europeos ya está prácticamente asumido, y, en gran parte, solucionado. La suciedad de los núcleos urbanos e industriales va a parar indiscriminadamente al medio rural y a los espacios naturales protegidos, a través, sobre todo, del agua y el aire. En segundo lugar, estos espacios son de dimensiones muy pequeñas, por lo que la vulnerabilidad de los impactos es muy grande, considerando que no se cuenta ni con las mínimas medidas de reducción de este impacto. Me da la sensación también de que no se ha entendido lo que significa la conservación de los espacios naturales. Para muchos parece que signifique convertirlos en un lugar de recreo. La conservación implica ser consciente de que de lo que se trata es de reducir al mínimo dicho impacto, evitando que lleguen aire y agua contaminados, y de que existen extensiones en las que el hombre no debe intervenir en absoluto.

JOSÉ LUÍS RUBIO (Doctor Ingeniero Agrónomo. Representante español en la comisión de la CEE para la conservación del suelo y el agua)

La política medioambiental es la asignatura pendiente de los gobiernos socialistas autonómicos. Casi todo está por hacer, y en primer lugar habría que crear de una vez el órgano administrativo que actuara como catalizador, estableciendo la filosofía básica de gestión, las prioridades, el desarrollo legislativo y el cumplimiento de las leyes existentes, la educación ambiental, el apoyo a la investigación y la planificación racional de un desarrollo económico que preserve el entorno natural. No obstante, ha habido hechos positivos, como en la problemática de la desertificación, con la creación de una unidad mixta de investigación, compuesta por personas del CSIC y de la Generalitat. Pero dicha unidad se tiene que dotar y apoyar para realizar una labor efectiva. Otro aspecto positivo ha sido el apoyo a la conferencia internacional celebrada en Valencia, una de cuyas conclusiones fue el establecimiento de una planificación rígida de los usos del territorio, es decir, establecer cuál es el uso adecuado de cada porción del territorio, haciéndolo compatible con su productividad y conservación.

LUÍS NAVARRO (Doctor Ingeniero Agrónomo)

La agricultura es uno de los sectores que más agua consume, habiéndose llegado a una sobreexplotación de los acuíferos, de los que se extrae agua en cantidad muy superior a las aportaciones naturales, lo que produce una disminución a nivel de la capa freática y la salinización de los acuíferos de algunas zonas. Ello puede llegar a provocar una salinización irreversible de los suelos. Por otra parte, la aplicación masiva de pesticidas en los cultivos produce un importantísimo efecto medioambiental negativo. Su utilización en la C. V. Comprende entre el 30 y el 40 por 100 del volumen global de España. Su uso masivo produce desequilibrio en los insectos y ácaros, con la desaparición de especies útiles y la adquisición de resistencia por parte de especies-plaga. Aunque existe una legislación, en la práctica no hay métodos reales que permitan el control de su utilización. Las administraciones deberían adoptar medidas más severas y eficaces para la venta y aplicación de pesticidas, así como una labor continua de orientación e información al agricultor.

M. GARCÍA CARRASCOSA (Biólogo)

La situación actual del estado de conservación del litoral de la Comunidad Valenciana es grave y preocupante. Las playas siguen presentando algunos paisajes propios de vertederos de residuos sólidos, y las acequias siguen arrojando al mar toneladas de materia orgánica, fangos y nutrientes que están arrasando a multitud de comunidades biológicas de los fondos infralitorales, en algunos casos, ya sin perspectivas de recuperación. La eutrofización por el aporte de nutrientes se deja sentir todos los años en forma de pulsaciones en el desarrollo de las “algas rojas”, causando graves problemas en zonas de alto interés turístico. El enfangamiento va progresando año tras año, y todos los fondos marinos próximos a zonas de desembocadura de efluentes agrícolas o urbanos causan una grave disminución en la transparencia de las aguas. Por mucho que se insista en otorgar banderas azules y títulos a las playas de la CEE, sus condiciones sanitarias dejan mucho que desear. No digamos respecto a las medidas de prohibición del baño junto a las desembocaduras de acequias, que pensamos que son medidas pueriles y peligrosas, porque, ¿qué criterio se ha seguido para delimitar la amplitud de dicha zona de prohibición?

VICENTE M. ROSSELLÓ (Geógrafo)

Dos problemas básicos son los que afectan negativamente al litoral valenciano: el principal es la artificialización, pero está íntimamente ligado al segundo, que es la excesiva ocupación humana, que suele llamarse “urbanización”. A una cierta distancia queda un tercero, también interdependiente, que es la contaminación.

La artificialización presenta diversas manifestaciones, unas más excusables que las otras. Los primeros impactos corresponden a los puertos comerciales y pesqueros, imprescindibles para la actividad económica; sin embargo, lo son mucho menos los llamados “puertos deportivos”, verdadera plaga del litoral, que, además de ser un fenómeno puramente especulativo, constituyen una discutible privatización de un bien público.

Las parcelaciones y “urbanizaciones” -otro fenómeno particularmente especulativo y destructor-, además de contribuir a la privatización de las playas, provocan la construcción de paseos marítimos, diques, muros de contención, etc., que acaban fundiéndose con el fenómeno anterior. A mayor presión “turística” es fácil deducir que habrá mayor destrucción paisajística, casi siempre irreversible. El capital de los valencianos va disminuyendo.

AGUSTÍN LLOPIS (Farmacéutico. Profesor titular de medicina preventiva y salud pública)

Dado que un gran porcentaje de los suelos de la provincia de Valencia son vulnerables por porosidad o fisuración, el impacto de gran parte de las aguas de consumo público de procedencia subterránea se hallan contaminadas principalmente por nitratos, como consecuencia, fundamentalmente, de los abonados agrícolas y de vertidos inadecuados. El problema es bastante grave en zonas como l'Horta, y la solución, difícil, ya que supone un tratamiento adicional para eliminar dichos contaminantes, económicamente costoso, y proceder asimismo a la protección de dichos acuíferos. En una de las posibles causas de dicha contaminación, que son los vertidos incontrolados, ya se está actuando en el caso de los residuos sólidos. Pero no es éste el principal problema; en otras soluciones, como la orientación en el caso de los cultivos, apenas se realiza nada, así como para otros problemas, como el uso de fertilizantes, donde las actuaciones quedan insuficientes, al menos con visión de futuro. En general, podemos decir que en la contaminación de acuíferos en la Comunidad Valenciana todavía son insuficientes las medidas que se adoptan, sobre todo de cara al futuro.

VICENTE URIOS (Biólogo. Especialista en vertebrados)

La conservación de la fauna es impensable sin la salvaguarda del ecosistema que la sustenta. La creación de parques naturales por las consellerías y la realización de estudios faunísticos han supuesto un evidente paso adelante, pero puede adolecer de varios defectos:

Parque natural es una forma muy leve de protección, adecuada para extensiones con un gran número de habitantes, y no para enclaves que requieran estricta protección, como muchos de nuestra comunidad.

Descoordinación de las consellerías de Obras Públicas y Arquitectura en las actuaciones para la creación de parques.

En el caso de los parques declarados por la Coput, la existencia de un único director para todos ellos, que además lo es del gabinete de medio ambiente. La subsiguiente acumulación de cargos podría mermar, en el futuro, una actuación eficaz.

La impresión global que produce la política de la Administración es que prima el aspecto propagandístico sobre actuaciones eficaces para proteger la naturaleza. Esta política está orientada a muy corto plazo, cuando muchos problemas medioambientales exigen planteamientos a muy largo plazo.

EDUARDO PERIS MORA (Químico. Profesor de la Universitat Politècnica)

La Comunidad Valencia es deficitaria en energía, y por ello debe importarla. Pero eso no puede justificar que se sufran los efectos de contaminación que las centrales ocasionan.

Los criterios de “rentabilidad” no son aplicables al medio ambiente, y por eso no es justificable el que el abaratamiento del Kw/hora se haga a expensas de la destrucción del patrimonio de generaciones o de la existencia de riesgos excesivos. La búsqueda de rentabilidad en las centrales térmicas ocasiona contaminación atmosférica, casi siempre a largo plazo, como en Els Ports. Por otro lado, la térmica de Castellón se cerró, y ya no contamina, pero con una potencia equivalente se puso en marcha la discutida y discutible Cofrentes. Eso no es una solución. Si de verdad se quisiera salvar la naturaleza habría que emprender medidas muy serias, que llevasen a sustituir los modelos económicos y productivos actuales.

Entretanto habría que adoptar soluciones de compromiso, estimulando el ahorro energético, sustituyendo las grandes centrales por otras pequeñas, menos rentables pero inocuas. Y, sobre todo, voluntad política de potenciar fuentes alternativas de energía.

Qui som | Articles | Fòrums | Contacte | Enllaços | Inici | Convocatòries
Webmaster: Pere Pasqual Pérez